viernes, 19 de octubre de 2007

¿Destino o Devenir?

El destino, hado o fatum, según donde lo leáis, es la idea que se hace el ser humano de que sus actos están escritos de antemano en algún lugar. Que lo que hace, está haciendo o hará ya está decidido antes de que suceda. El devenir, que es el caótico movimiento de las partículas en el cosmos, es lo más opuesto al destino que se me ocurre, puesto que es un movimiento totalmente aleatorio, caótico, y nada predecible. Del devenir proviene la contingencia (el ser pero poder no ser) y según algunos filósofos es el principio en el que se basa la existencia. Sin un devenir caótico, meramente aleatorio, y sin suerte (suerte para que las partículas no colisionen entre sí y ese caos molecular genere un caos material) el mundo no podría existir.

Diréis...¿Y qué narices me importa esto? tenéis razón, no tiene por qué importaros, pero me ha parecido curioso hablar de esto, a raíz de una cosa que me ha pasado hoy:

(Empiezo un blog-diaro breve)

Yo venía a mi pueblo, tras un día de universidad, y haber comido corriendo tras la última clase (Comentario de Textos Ingleses, por si alguien tiene curiosidad) porque a las seis tenía que dar clase de tenis a dos grupos de niños (unos de siete años y otros de once). Curiosamente, al llegar a mi casa, a mi habitación, para cambiarme de ropa corriendo, porque no llegaba, he olido a quemado.

A primera vista, todo estaba normal, una pila de revistas y papeles sobre la mesa, y las estanterías, todo en orden. Como estoy enfriado y no veía fuego, he dado por supuesto que habrá sido una jugarreta de mi nariz, que estaba recuperando su capacidad olfativa. Pero, como me quedaba intranquilo (mi subconsciente había encendido una luz de alerta) he decidido volver a mirar.

Al volver a hacercarme a la mesa, he visto un hilillo de humo saliendo de las revistas. Al parecer, la luz del sol, se concentraba en un pequeño punto a través de una bola de cristal que tengo en mi escritorio (esta será otra historia...) y estaba quemándolas. Me he dado cuenta de casualidad (o quizá fuera mi destino el que quisiera impedir que se quemaran mis cosas) y en el último momento. Pues se ve que, gracias a que la luz no caía sobre la portada de las revistas, sino en el canto de estas, no se ha producido un incendio rápido. Estaba quemando el borde, y de dos revistas nada menos, que tienen sus orgullosas heridas de guerra sobre su maltrecho cuerpo (como aquel que dice).

Me ha parecido un dato curioso, y debatible. Os invito a comenzar un debate aquí sobre vuestra creencia en un concepto, en el otro, o en vuestro propio concepto (Destino, Devenir, o Loqueseaquecreéis). Un saludo, Naitaal.

1 comentario:

sandra dijo...

Ya te firmooooo ^^ Aunque no sé que poner..No creo mucho en eso del destino.Creo que cuenta más el momento, el devenir si quieres decirlo así. Quizá lo de tu bola solo fue casualidad, suerte, o las leyes de la fisica xD El caso es que llegaste a tiempo..y menos mal!