domingo, 8 de febrero de 2015

Palabras que Forman Historias Cuatro: Ratón, Mastodonte, Cubata, Lucha, Clítoris, Bolas Chinas, Oleoso, Temperamento, Máscara y Coprolalia.

                 Era algo más tarde de medianoche y el insomnio se había apoderado de nuevo de Tomás. Agotado como estaba no podía concentrarse en hacer algo productivo, así que empezó a mirar si ponían algo interesante en la televisión. Apenas sí era consciente del tiempo que se le escapaba lentamente entre suspiro y suspiro, entre bostezo y bostezo. Cansado hasta de cambiar de canal, finalmente se rindió y dejó puesto un documental en el que unos criptozoólogos debatían la posibilidad de que los restos fósiles de un mastodonte encontrado cerca del mundialmente conocido Lago Ness, en Escocia, pudieran estar relacionados con Nessie, una de las criaturas fantásticas con más fans a lo largo y ancho del mundo. Aburrido de intentar seguir los giros argumentales de uno de los participantes que parecía obsesionado hasta la paranoia con el tema de la “mascota de Escocia”, como llamaba a Nessie, Tomás se quedó dormido.
                Los rayos de sol se filtraban por las rendijas de la persiana del salón y aterrizaban en la mejilla de Tomás, que al cabo de un rato no tuvo otro remedio que incorporarse para evitar la molesta luz. Le dolía todo porque, además de haber dormido en el sofá que le quedaba pequeño, parecía haberse quedado traspuesto en una posición que retaba a su propia anatomía. Después de una ardua lucha con sus ganas de dormir, se desperezó como pudo y comenzó a vestirse. A pesar de la desastrosa noche que había pasado, le esperaba una mañana ajetreada y no podía perder ni un minuto más. Con el café bajando todavía por su esófago, el abrigo a medio poner y las llaves y el móvil en la mano, salió a la carrera a la calle. Su cabeza repasaba el discurso que tenía preparado dar a los posibles inversores mientras sus oídos escucharon un extraño sonido y sus ojos se desviaron sin que Tomás fuera consciente de haberse parado a identificar la fuente de aquél sonido. Cuando casi estaba a punto de darse por vencido, volvió a escuchar el misterioso sonido y al bajar la vista hacia la cochera que había a su izquierda, divisó un pequeño ratón que saltaba sin parar mientras intentaba meterse por una diminuta rendija que había bajo la puerta. Tomás lo observó distraído y para cuando decidió tomar una foto del pequeño animal, éste estaba desapareciendo bajo la puerta y tan sólo su largo rabo asomaba por la minúscula abertura. Tomás reanudó la marcha, aunque no tuvo tanta suerte con el tren de sus pensamientos, que se había adentrado en la vasta inmensidad de las memorias perdidas. Dándose por vencido, optó por sacar el teléfono y llamar a su hermano para asegurarse de que estaría allí para el almuerzo semanal.

-          ¡Hostias Tomás! –Exclamó un hombre joven de tez cenicienta y cabello oleoso- ¿Sabes? Cuando he visto que me llamabas he pensado: “Fijo que este cabrón de mierda me vuelve a dar plantón”, pero… joder, vaya ojeras que llevas, ¿no?
-          Sí, yo también me alegro de verte, hermanito. Veo que sigues sin mejorar tu coprolalia –Contestó Tomás con una sonrisa ladeada, casi condescendiente-.
-          Venga coño, dame un respiro. Ya sabes que hay cosas que no se pueden dejar de hacer sin más, joder. Pero vamos a dejar de hablar de mí, y vamos a hablar de ti –dijo Jorge y su rostro se tornó en una sonrisa lobuna-. Al final… ¿te llevaste a la chica a casa?
-          ¿Eh? Ah, no. Ya sabes que somos amigos. Le invité a un cubata y poco más. Luego estuvimos un rato hablando de tontadas y tal. Terminamos hablando de viajes, creo. Sí, le dije que quería ir a Japón, que quería ver si su cultura era tan diferente de la nuestra como dicen todos. Ella me dijo que le encantaba Japón, y que tenía un montón de cosas que se había traído de un viaje que hizo hace un par de años, y que podía pasarme algún día a verlo…
-          Joder Tomasín, ¿¿Y no te ofreciste a acompañarla a casa?? A veces me haces preguntarme si de verdad somos hermanos… La pobre muchacha no te lo podía haber puesto más a huevo.
-          Creo que te equivocas, ¿eh? –dijo Tomás ocultando su rubor tras una máscara de confianza que trataba de resistir el envite de su hermano-. ¡Oye! Tú quedaste ayer otra vez con Marta, ¿no? Ibais a ir al cine o no sé qué…
-          Calla, calla, no me hables del tema. Estábamos en la fila para sacar las entradas, y unos chavales intentaron colarse y… bueno, ya conoces el temperamento que gasta ésta, qué te voy a contar.
-          ¿No lo dirás por el día que se puso a gritarte en medio del restaurante que si fueras un poco más burro pensarías que “clítoris” es el nombre científico de algún animal, verdad? Porque a mí me pareció una adorable muestra de amor, ya lo sabes –terminó Tomás aguantando la risa de la mejor manera que pudo-.
-          Mira que llegas a ser hijo de puta. Mierda, no se lo digas a mamá –añadió Jorge riéndose- ¡Joder! Pues ahora que sacas el tema me has recordado que quería ir a comprarle unas Bolas Chinas al sex shop ese nuevo que han abierto en la Calle del Conde, a ver si así se relaja un poco o algo… qué, ¿te animas? –preguntó a su hermano mientras subía y bajaba las cejas- Quién sabe, igual te encuentras allí a Luna…
-          Lo veo poco probable, Luna tiene que trabajar hasta las dos de la tarde y tal.
-          Mierda, pero mira que tengo un hermano soso, ¿Qué he hecho yo para merecer esto?


Mientras los dos hermanos se ponían al día e intercambiaban puyas, distraídos como estaban, no se dieron cuenta que en una de las mesas cercanas alguien los vigilaba sin perder detalle. Quizá no habría sido extraño porque la misteriosa figura que los acechaba llevaba una pinta un tanto estrafalaria, con un sombrero y una chaqueta victoriana que cubrían la mayor parte de su cuerpo. Su rostro, envuelto en las sombras, apenas dejaba entrever una siniestra sonrisa de cuando en cuando. ¿Quién era esa misteriosa figura? ¿Qué hacía allí, y cuál era su relación con los hermanos?

2 comentarios:

Mari Carmen dijo...

Me encanta!! Iré pensando la próxima palabra... muahahahaha

Christian Magallón Soria dijo...

Me alegro de que te guste, este reto fue algo más chungo xD.